martes, 18 de agosto de 2020

Emma y las tablas de multiplicar

 EMMA Y LAS TABLAS DE MULTIPLICAR

 Emma estaba triste. Le dolía la cabeza. Emma se veía realmente molesta. ¡Las matemáticas son aburridas! dijo Emma; agachando la cabeza sobre la mesa. Emma es una niña alegre y extrovertida. Ahora Emma es la hermana mayor, porque hace ocho semanas nació el pequeño Emmanuel, que se la

pasa durmiendo el día entero. Emma tiene cabello rojizo y es gorda, ella ama su cuerpo tal como es, aprendió a tener autocuidado. A Emma le encanta el deporte, en especial jugar futbol. Emma entrena tres veces a la semana; martes, miércoles y jueves en el equipo del barrio. Emma pronto cumplirá ocho años, solo faltan siete semanas para ese gran día. Emma desea una fiesta con sus amigos, una espectacular “chiva” para conocer la ciudad, disfrutar de unos deliciosos “perros” escuchar música y divertirse al máximo.

 A pesar de su enojo por aprenderse las tablas de multiplicar, todo iba muy bien, pero su madre le dijo: -Si no aprendes las “tablas” de multiplicar: No tendrás fiesta de cumpleaños. ¿Entiendes Emma? ¿Por qué me haces esto mamá? -¡No es justo! Nadie puede ayudarme. Dijo Emma con lágrimas en sus ojos. Su madre respondió: -Emma es tu responsabilidad.

 Durante las siguientes semanas, Emma siguió tratando de aprender las tablas de multiplicar, pero por más que se esforzaba, solo había logrado aprenderse la tabla del 1, 2, 3 y 4. ¿Qué voy a hacer? Emma miro su almanaque y se dio cuenta que ahora solo faltaban 2 semanas para su fiesta. No tendré fiesta de cumpleaños. No quiero estudiar las tablas. No me gustan las matemáticas. Emma tomo su Ipad, su cometa, subió a la “plancha” de su casa se puso a escuchar música y a elevar su “cometa” aprovechando la última semana del mes de agosto. Después de un rato, Emma bajo su cometa, se sentó muy triste, en el borde de la plancha de su casa, mirando la calle, y abrazando su hermosa perra “Reina” 

En ese momento “Luna” su mejor amiga se acercó y le dijo: ¿Qué te pasa Emma? ¿Por qué esa cara? Emma respondió: -Nunca tendré mi fiesta de cumpleaños. Todo por culpa de las matemáticas ¡las odio! Nadie puede aprenderse las tablas de multiplicar en dos semanas. Luna le dijo: -Baja Emma y cuéntame. Emma bajo rápidamente y dijo: -Si no aprendo las tablas de multiplicar, no hay fiesta ¿entiendes Luna? Por más que me he esforzado, en 5 semanas solo me he aprendido las tablas del 1 al 4, aun me faltan seis, las más difíciles y solo faltan dos semanas para mi cumpleaños.

 Luna dijo: -Emma es muy fácil. ¡Las matemáticas son divertidas!   Te voy a enseñar las tablas de multiplicar con los “dedos”

 -¿Con los dedos? Dijo Emma abriendo su pequeña boca y sus grandes ojos color “miel”

 -Sí, claro con los dedos. Dijo Luna

 Las tablas de multiplicar se aprenden al derecho y al revés por la propiedad conmutativa, si sabes ¿cuánto es 3x8? ya sabes ¿cuánto es 8x3?

 -No te lo puedo creer. Entonces si 2x9 es 18; 9x2 también es 18.

 -Si Emma, ¡es correcto! Dijo Luna.

 ¡Es muy fácil! contesto Emma. Pero ¿Qué hago con las tablas que no me he aprendido?

Primero debes saber que: La tabla del 5, siempre termina en 0 ó 5. Vas saltando de 5 en 5 los números: 5, 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 45… y buscas en esa lista el número que quieras, por ejemplo, el 6º es 30, entonces, 6 por 5 es 30. Y ¿Cuánto es 5 por 6? Pregunto Luna. Emma contesto pues lo contrario –5 x 6 es 30, Así es facilísimo.

 Luna continúo su explicación. - Para aprender las tablas del 6, 7, 8, 9 y 10 debes: Enumerar tus dedos del 6 al 10 con las palmas hacia tu cuerpo, tanto en la mano derecha como en la izquierda el meñique será el 6, el anular el 7, el del corazón 8, el índice el 9 y el pulgar el 10.



Debes doblar los dedos según la multiplicación. Observa 7 x 9 esto quiere decir; en la mano izquierda doblas dos dedos (el seis y el siete); en la mano derecha doblas cuatro dedos (el seis, el siete, el ocho y el nueve). Los dedos que te quedan doblados son decenas (se cuentan de 10 en 10). En las dos manos tienes 6 dedos doblados, representan sesenta. Los números sin doblar son: tres en la mano izquierda y uno en la mano derecha, estos se multiplican, entonces 3 x 1 = 3 Este resultado se suma a las decenas 60 + 3 = 63. Entonces 7 x 9 = 63


Que bien contesto Emma. -Ahora dime una multiplicacion yo la hago con mis dedos. -Bueno dijo Luna ¿Cuánto es 8 x 8? Emma doblo sus dedos y dijo: seis decenas más 2 X 2 = 4 = 60 + 4 = ¡Sesenta y cuatro! Grito Emma emocionada.


-Asi es Emma. Ves lo facil que son las tablas de multiplicar. Dijo Luna con una enorme sonrisa. Recuerda Emma la multiplicacion mas dificil es 6 x6 porque debes sumar 20 + 16 = 36


-Gracias Luna ¡ya entendí! -Es el mejor regalo de cumpleaños que me has podido dar. Dijo Emma.

 Los siguientes dias, Emma estuvo practicando las tablas de multiplicar, para no equivocarse. El fin de semana la madre de Emma le dijo: te veo muy tranquila ¿ya te sabes las tablas de multiplicar? Emma dijo emocionada: -¡siiii ya me las aprendí! ¡Tendré mi fiesta de cumpleaños soñada! 

Emma contesto todas las tablas que le pregunto su mamá. La madre de Emma la felicito por su responsabilidad. Emma le enseño a su madre las tablas con los dedos. Su madre le dijo ves Emma ¡Las matemáticas son divertidas!

El siguiente fin de semana Emma tuvo su fiesta de cumpleaños. Al llegar todos se pusieron sus gorros festivos. Emma se divirtió con todos sus amigos en la “chiva”. Ellos conocieron los lugares más importantes de Santiago de Cali, sus principales avenidas, grandes edificios: La Torre de Cali, sitios turísticos: La iglesia la Ermita, Sebastián de Belalcazar, La alcaldía (CAM), Parque de las banderas, el estadio y el centro comercial Chipichape. También observaron muchos otros hermosos lugares. Cuando les dio hambre, todos comieron perros calientes, con empanadas y gaseosa. Antes de bajarse de la “chiva” todos los amigos de Emma recibieron: una dulce sorpresa, un hermoso globo y una linda pulsera de colores.

 Al llegar a casa Emma agradeció a sus padres por su fiesta, cepilló sus dientes, se puso su pijama y al acostarse dejando escapar un fuerte “suspiro” dijo: ¡Este fue el mejor cumpleaños! Pero el próximo cumple que tal… ¡Fiesta en el Zoológico de Cali!

 Fin.